Al hablar de crear valor compartido surge la duda de si existen grandes compañías que ya lo estén implementando en sus nuevos proyectos, dado que la mayoría continúa respaldado su apoyo a las comunidades a través de las RSE.
Hace un par de años, Nestlé tomó el concepto de valor compartido y lo implementó en algunas facetas empresariales. De hecho, en 2017 asumieron 36 compromisos que debían cumplirse desde ese entonces a 2020, donde a través de la cadena de valor apostaron por la agricultura sostenible impulsando calidad ambiental, recursos básicos y desarrollo económico y social de comunidades dedicadas a esto.
El “Plan Cacao”
Si bien el plan comenzó primero en Indonesia, la marca de alimentos es una de las principales compradoras de cacao en México, por lo que decidieron diseñar una de sus primeras inversiones de creación de valor compartido en las zona de Tabasco (donde se genera el 73% de la producción total de este alimento de acuerdo a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Social, Pesca y Alimentación mexicana).
En 10 años -a partir del 2013- la compañía se comprometía a invertir US$4.5 millones en este plan que se distribuyó de la siguiente forma:
1.- Cadena de abastecimiento: los productores fueron capacitados y motivados a organizarse en sociedad para acopiar, fermentar y comercializar el cacao bajo una visión empresarial responsable.
2.- Rentabilidad: el objetivo era triplicar la productividad de cacao por hectárea con investigación y transferencia de tecnología, reduciendo el impacto ambiental e impulsando la mejora de los ingresos directos.
3.- Desarrollo social: Por medio de las escuelas de campo, los productores reciben asesoría y capacitación directamente en las parcelas, mostrándoles técnicas de producción sostenible y esquemas de medición de sustentabilidad.
¿Qué ocurrió?
Se ofrecieron capacitaciones en las escuelas de campo a más de 870 agricultores, para mejorar la productividad en sus parcelas e ingresos familiares.
En 2015, Nestlé compró 2,400 toneladas de cacao provenientes de esta iniciativa.
La derrama económica generada por las cooperativas de productores de cacao ascendió a US$600 mil en dos años y medio. Por cada peso invertido directamente en las cooperativas, los productores han generado cuatro.
El impacto de crear valor compartido
A a la fecha, y según reporta Nestlé, ya son 30 millones de personas las que se han visto beneficiadas por estar en comunidades directamente relacionadas con sus actividades empresariales.
De hecho, uno de los ejemplos que constantemente se menciona para mostrar el impacto de crear valor compartido, es éste, dado al éxito y continuo impulso que mantiene.
Actualmente el “Plan Cacao” de desarrolla en Indonesia, Venezuela, Ecuador, Costa de Marfil y Ghana.

